Hoy conocí a Carmen, Guillermo y Jorge tres pacientes seleccionados del archivo de 40 sesiones de siete internos, ya que eran los unicos de los que se conocía material de los 96 pacientes que tenía La Casa Rosada. lo que me genera ministerio y fascinación por seguir leyendo es que se habla del virus como de la enfermedad de una forma enigmática la cual espero descubrir para posteriormente compartirla con ustedes señores lectores.
CARMEN: Ella desde mi percepción es una paciente la cual ha sido vulnerada por ende habla de aquella manera de los hombre e insulta al "Gordo Fandiño" de formas tan petulantes y arcaicas. Lo que quisiera saber es por que ella desarrollo un sentimiento tan oscuro frente al genero masculino ¿que la impulsa a repudiarlos tanto? y es más, ¿por que se refiere a su cuerpo como si este fuera solo un arma sexual?. Lo que me encanta de ella es su convicción al hablar, que así su estado mental sea desequilibrado critique con tanta propiedad y a su vez tan grotescamente el complejo de castración.
GUILLERMO: De Guillermo puedo decir que es una persona académica la cual tiene mucho fundamento gracias a todo su conocimiento de la historia, en este primer acercamiento puedo ver que trata de darle cátedra al Pedro Fandillo. Habla tan sosegadamente de la religión y como esta lo ha defraudado diciendo esta maravillosa frase:
"La especie humana no es más importante que una piedra o una higuana, todas, nuestras creencias nacen de la ignorancia suprema de creernos algo más que el viento y humo, de olvidarnos que solo somos imágenes soñadas por dioses amnesicos que a su vez son el ensueño de otros dioses que también son creados por el vació primigenio"JORGE: El primero contacto que tengo con este paciente me genera escalofríos es una persona que habla de diferentes cosas de forma tan insensible y tenebrosa que el solo pensar en ello me estremece, pero cabe resaltar que estas palabras me incitaron a querer saber mas de él: "...El intelectual lee para no morirse de tedio, lee para justificar su suicidio imaginario, lee para huir de la vida, lee para negar a Dios".
Con esto doy por finalizado mi primer acercamiento con el libro y estos maravillosos personajes, cabe resaltar que en cada sesión el psiquiatra Pedro Fandiño no interrumpía a los pacientes solo los dejaba hablar, esto era grabado y/o escrito en las historias clínicas correspondientes.
Basado desde la introducción hasta la página 15.